Somos una firma fiscal de abogados-fiscalistas con dos especialidades que casi nunca conviven: la ingeniería de incentivos fiscales y la defensa del contribuyente ante Hacienda. Las unimos por una razón: cada expediente que sale de esta firma se construye como si mañana tuviera que defenderse.
Deducciones por I+D+i, producciones audiovisuales y estructuras de Tax Lease, con certificación oficial y honorarios a éxito. El ahorro se calcula sobre costes reales y auditables — nunca sobre promesas.
Requerimientos, comprobaciones, sanciones e inspecciones: análisis gratuito de tu notificación en 24 h, precio cerrado por escrito y representación hasta agotar la vía administrativa — y, si hace falta, la judicial.
La doble especialidad es deliberada: quien estructura una deducción sabiendo defenderla, documenta distinto. Y quien defiende conociendo la ingeniería, sabe exactamente dónde mirar.
Un incentivo vale lo que vale su expediente y una defensa vale lo que vale su escrito. Todo lo que firmamos nace documentado para resistir una revisión.
Si tu caso no aguanta nuestro estándar — o si recurrir no te compensa económicamente — te lo decimos. Preferimos perder una operación a firmar una regularización futura.
A éxito en incentivos, cerrado en defensa. Siempre antes de empezar, siempre por escrito y sin sorpresas a mitad de camino.
Cada operación y cada escrito llevan la firma de un abogado colegiado que responde por la técnica ante la Administración.
Tus datos, tus declaraciones y tus expedientes están protegidos por el deber de secreto de la abogacía, en las dos áreas de la firma.
El triaje inmediato y la vigilancia de plazos los hace la tecnología. La estrategia, la redacción y la firma, siempre un abogado.
Cinco fases en cada especialidad, con el mismo principio detrás: nada se firma sin documentar y nada se promete sin cifra.
Detectar. Auditoría de incentivos sobre tu actividad real.
Diagnosticar. La cifra y la vía óptima, por escrito.
Estructurar. Contratos y certificaciones oficiales: informe motivado, ICAA, INAEM.
Documentar. El expediente íntegro se cierra con la operación, no después.
Defender. Si la Administración pregunta, respondemos nosotros. Incluido.
Analizar. Triaje de la notificación y plazo exacto en 24 h, sin coste.
Decidir. Viabilidad honesta y presupuesto cerrado antes de empezar.
Redactar. Alegaciones o recurso, firmados por abogado colegiado.
Presentar. Telemáticamente y en plazo, con justificante oficial de la AEAT.
Recurrir. Reposición y TEAR — y si hay que ir a los tribunales, seguimos contigo.
Un fiscalista lo revisa y te responde en menos de 24 horas laborables — con cifra, estrategia y precio por escrito.
¿Prefieres orientarte primero?